LOS DIEZ GRANDES MENSAJES DEL PAPA FRANCISCO

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La vida de cientos de miles de jóvenes ha cambiado en Polonia, durante la JMJ. Han visto a personas de todo el mundo que como ellos se esfuerzan por vivir la fe, y han escuchado los exigentes consejos del Papa Francisco. 

 

FRANCISCO
28 de julio

“El Señor no desea ser temido como un soberano poderoso y distante, no quiere quedarse en un trono en el cielo o en los libros de historia. Él ama meterse dentro de nuestros acontecimientos cotidianos para caminar junto a nosotros ”.

Todos los días, después de cenar se asomó a esta ventana, donde improvisaba intensos discursos de buenas noches. Como este sobre un voluntario que falleció de cáncer pocas semanas antes de la JMJ.

FRANCISCO
28 de julio

“La fe de este chico, de nuestro amigo, que trabajó tanto por esta JMJ, lo ha llevado al Cielo, y ahora está con Jesús, y vela por todos nosotros. Esto es una gracia. ¡Un aplauso para nuestro compañero!”

En Cracovia una tarde Francisco aparcó el papamóvil… y se trasladó en tranvía. En el parque Blonia le esperaban miles de jóvenes para darle la bienvenidas. Y él respondió con este consejo.

FRANCISCO 
28 de julio

“¿Qué queréis: vértigo alienante o fuerza de plenitud? ¿Qué queréis? No se oye bien… Para ser plenos, para tener una vida renovada, hay una respuesta. Es una respuesta que no se vende, es una respuesta que no se compra. No es una cosa, no es un objeto. Es una persona y está viva, se llama Jesucristo. Un aplauso para el Señor”. (Nats)

También visitó Auschwitz. Una visita sin palabras, en la que su silencio habló más alto que cualquier discurso. Como su oración en la celda en la que se torturó al sacerdote Maximiliano Kolbe y su saludo a los supervivientes del

Por la tarde visitó un hospital pediátrico para saludar a niños gravemente enfermos y a sus familias.

FRANCISCO 
29 de julio

“Me gustaría poder estar un poco cerca de cada niño enfermo, junto a su cama, abrazarlos uno a uno. Escucharos por un momento a cada uno de vosotros y juntos guardar silencio ante las preguntas para las que no existen respuestas inmediatas. Y rezar”.

Casi al caer la noche, presidió un Vía Crucis. Dijo que Dios no se queda en silencio ante el dolor y el sufrimiento de las personas, y que ha creado a los hombres y mujeres para que su generosidad sea la respuesta al dolor.

FRANCISCO
29 de julio

“Nuestra credibilidad como cristianos depende del modo en que acogemos a los marginados que están heridos en el cuerpo y al pecador herido en el alma. No en las ideas, está ahí”.

Como la JMJ giraba en torno a la misericordia, no pudo faltar la visita al santuario de Santa Faustina Kowalska, donde recordó que Jesús ama sin condiciones.

FRANCISCO 
30 de julio

“Nunca nos alejemos de Jesús aunque pensemos que por nuestros pecados o nuestras faltas somos lo peor. Así nos prefiere Él, así su misericordia se derrama”.

El gran evento fue esta vigilia de oración. Allí pidió a los jóvenes que no confundan la felicidad con estar cómodos.

FRANCISCO
30 de julio

“Queridos jóvenes, no vinimos a este mundo a “vegetar”, a pasar por él cómodamente, a hacer de la vida un sofá que nos adormezca. Al contrario, hemos venido a otra cosa, a dejar una huella. Es muy triste pasar por la vida sin dejar una huella”.

Eran un millón seiscientos mil jóvenes y durmieron allí mismo. Por la mañana el Papa regresó para presidir una misa y les pidió que aspiren a lo mejor.

FRANCISCO
31 de julio

“No os dejéis anestesiar el alma, sino aspirad a la meta del amor hermoso, que exige también renuncia, y un “no” fuerte al dóping del éxito a cualquier precio y a la droga de pensar sólo en sí mismo y en la propia comodidad”.

Después de la Misa, el Papa les invitó a volver a encontrarse dentro de tres años para una nueva JMJ.

FRANCISCO
31 de julio

“¡Por eso os anuncio con alegría que la próxima Jornada Mundial de la Juventud, tras las dos que se celebran a nivel diocesano, será en el 2019 en Panamá”.

Quedaban pocas horas para que el Papa se marchara pero no quiso hacerlo sin antes dar las gracias a los voluntarios.

FRANCISCO 
31 de julio

“Yo no sé si voy a estar en Panamá pero les puedo asegurar una cosa: Que Pedro va a estar en Panamá y Pedro les va a preguntar si hablaron con los abuelos, si hablaron con los ancianos para tener memoria; si tuvieron coraje y valentía para enfrentar las situaciones y sembraron cosas para el futuro. Y a Pedro le van a responder. ¿Está claro?”

Y así, con una copiosa lluvia al son de la música de la banda de rock  Queen y su archiconocido “We are the champions” se despidió de Polonia el Papa Francisco.

Este contenido ha sido publicado originalmente por Romere Ports. Mundo en la siguiente dirección: romereports.com

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