SEIS CLAVES PARA SER FELIZ, SEGÚN LA UNIVERSIDAD DE HARVARD

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Durante varios años, algunos de los estudiantes de Psicología de la universidad de Harvard fueron un poco más felices, no solo por estudiar en una de las mejores facultades del mundo, sino porque aprendieron a ser más felices a través de una asignatura. Su profesor, el doctor israelí  Tal Ben-Shahar, es experto en Psicología Positiva, una de las corrientes más extendidas y aceptadas en todo el mundo y que él mismo define como “la ciencia de la felicidad”. De hecho, sostiene que la alegría se puede aprender, del mismo modo que uno se instruye para esquiar o a jugar al golf: con técnica y práctica. Ahora Harvard ha desvelado cuáles son las seis claves para aprender a ser más alegre y feliz.

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Estos son sus seis consejos principales para sentirse afortunado y contento:

1. PERDONA TUS FRACASOS. ES MÁS: ¡CELÉBRALOS!

“Al igual que es inútil quejarse del efecto de la gravedad sobre la Tierra, es imposible tratar de vivir sin emociones negativas, ya que forman parte de la vida, y son tan naturales como la alegría, la felicidad y el bienestar. Aceptando las emociones negativas, conseguiremos abrirnos a disfrutar de la positividad y la alegría”, añade el experto. Se trata de darnos el derecho a ser humanos y de perdonarnos la debilidad. Ya en el año 1992, Mauger y sus colaboradores estudiaron los efectos del perdón, encontrando que los bajos niveles de este hacia uno mismo se relacionaban con la presencia de trastornos como la depresión, la ansiedad y la baja autoestima.

2. NO DES LO BUENO POR HECHO: AGRADÉCELO

Cosas grandes y pequeñas. “Esa manía que tenemos de pensar que las cosas vienen dadas y siempre estarán ahí tiene poco de realista”.

3. HAZ DEPORTE

Para que funcione no es necesario machacarse en el gimnasio o correr 10 kilómetros diarios. Basta con practicar un ejercicio suave como caminar a paso rápido durante 30 minutos al día para que el cerebro secrete endorfinas, esas sustancias que nos hacen sentir drogados de felicidad, porque en realidad son unos opiáceos naturales que produce nuestro propio cerebro, que mitigan el dolor y causan placer, según detalla el entrenador de easyrunning y experto corredor Luis Javier González.

4. SIMPLIFICA, EN EL OCIO Y EL TRABAJO

“Identifiquemos qué es lo verdaderamente importante, y concentrémonos en ello”, propone Tal Ben-Shahar. Ya se sabe que “quien mucho abarca, poco aprieta”, y por ello lo mejor es centrarse en algo y no intentarlo todo a la vez. Y no se refiere solo al trabajo, sino también al área personal y al tiempo de ocio: “Mejor apagar el teléfono y desconectar del trabajo esas dos o tres horas que se pasa con la familia”.

5. APRENDE A MEDITAR

Este sencillo hábito combate el estrés. Miriam Subirana, doctora por la Universidad de Barcelona, escritora y profesora de meditación y mindfulness, asegura que “a largo plazo, la práctica continuada de ejercicios de meditación contribuye a afrontar mejor los baches de la vida, superar las crisis con mayor fortaleza interior y ser más nosotros mismos bajo cualquier circunstancia”. El profesor de Harvard añade que es también un momento idóneo para manejar nuestros pensamientos hacia el lado positivo, aunque no hay consenso en que el optimismo llegue a garantizar el éxito, sí le aportará un grato momento de paz.

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6. PRACTICA UNA NUEVA HABILIDAD: LA RESILIENCIA

La felicidad depende de nuestro estado mental, no de la cuenta corriente. Concretamente, “nuestro nivel de dicha lo determinará aquello en lo que nos fijemos y en las atribuciones del éxito o el fracaso”. Esto se conoce como locus de control o ‘lugar en el que situamos la responsabilidad de los hechos’, un término descubierto y definido por el psicólogo Julian Rotter a mediados del siglo XX y muy investigado en torno al carácter de las personas: los pacientes depresivos atribuyen los fracasos a sí mismos, y el éxito, a situaciones externas a su persona; mientras que la gente positiva tiende a colgarse las medallas, y los problemas, “casi mejor que se los quede otro”. Sin embargo, así perdemos la percepción del fracaso como ‘oportunidad’, que tiene mucho que ver con la resiliencia, un concepto que se ha hecho muy popular con la crisis, y que viene prestado originariamente de la Física y de la Ingeniería, con el que se describe la capacidad de un material para recobrar su forma original después de someterse a una presión deformadora. “En las personas, la resiliencia trata de expresar la capacidad de un individuo para enfrentarse a circunstancias adversas, condiciones de vida difíciles, o situaciones potencialmente traumáticas, y recuperarse saliendo fortalecido y con más recursos”, afirma el médico psiquiatra Roberto Pereira, director de la Escuela Vasco-Navarra de Terapia Familiar.

Dan Gilbert, autor de “Tropezando con la Felicidad”, hizo una conocida charla Ted en la desafiaba la idea de que somos desdichados si no tenemos lo que queremos. Nuestro “sistema inmunológico psicológico” nos hace sentir verdaderamente felices incluso si las cosas no salen como lo planeado. Bastante revelador, ¿no?

En su libro, “La ciencia de la felicidad: un nuevo enfoque para la obtención de la vida que quieres”  la profesora de psicología Sonja Lyubomirsky dice que la felicidad de una persona es un 50% debido a la genética, un 10% debido a las circunstancias, y el 40% restante está “dentro nuestro poder para cambiar”.

¿Alguna vez se tiene suficiente felicidad? “Es precisamente la expectativa de ser perfectamente felices lo que nos hace serlo menos”, explica el profesor Tal Ben Shahar.

Fuente: www.muhimu.com

 

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